El verano de 2026 está dejando imágenes apocalípticas. Canadá, Estados Unidos, España, Francia, Portugal e Italia concentran los incendios más graves y extensos del año.

Canadá: más de 3 a 3.8 millones de hectáreas quemadas.

Estados Unidos: entre 1.3 y 1.8 millones de hectáreas.

España: 200.000–223.000 hectáreas (uno de los peores años recientes).

Francia: 90.000–115.000 hectáreas (récord histórico, especialmente en Gironda).

Portugal e Italia: decenas de miles de hectáreas cada uno.

En la Unión Europea ya se superan las 430.000–500.000 hectáreas. Nueve de cada diez incendios son de origen humano. El clima extremo provocado por el cambio climático y la acumulación de gases de efecto invernadero amplifica el problema, pero la raíz suele ser la misma: acumulación de material combustible, falta de manejo activo del territorio e incentivos rotos.

El problema de fondo

Cuando la tierra no tiene dueño claro o el propietario no puede beneficiarse de un paisaje sano y productivo, nadie tiene incentivos fuertes para prevenir el fuego.

El resultado es predecible: más combustible seco, más incendios y más dependencia de respuestas centralizadas que siempre llegan tarde. Solución: poli-centrismo + regeneración real

No necesitamos solo más brigadas y presupuestos públicos. Necesitamos alinear incentivos y recuperar el manejo activo del territorio: Derechos de propiedad claros y responsabilidad directa. Quien es dueño cuida.

Prácticas agropecuarias regenerativas:

Silvopastoreo: integrar árboles, pastos y ganado de forma productiva.

Pastoreo de ultra alta densidad (Johann Zietsman y Jaime Elizondo Braun): altas densidades de ganado en cortos periodos de tiempo, imitando el impacto de las manadas naturales. Mejora el suelo, reduce material combustible y aumenta la productividad.

Cultivos de ultra alta densidad (Dr. Ernesto Cruz – Atider): sistemas de alta productividad que optimizan el uso del suelo y reducen la necesidad de expandir la frontera agrícola mediante quemas.

Rewilding o reintroducción de especies:
Reintroducir bisontes, ciervos y venados para que pastoreen y reduzcan el combustible vegetal de forma natural.
Reintroducir lobos (o depredadores equivalentes) para controlar las manadas y evitar el sobrepastoreo selectivo.

Empresas como Colossal Biosciences podrían acelerar drásticamente el aumento de poblaciones mediante tecnologías de ingeniería genética y rewilding a gran escala.


Prevención local y micro-redes: brigadas y manejo de combustibles gestionados por los propios dueños del territorio.
Mercados reales de servicios ambientales (carbono, agua, biodiversidad) sin intermediarios pesados.

Visión

Los grandes incendios de 2026 en Canadá, Estados Unidos y el sur de Europa no son solo un problema climático. Son el resultado de décadas de mala gobernanza del territorio. La solución no es más control centralizado, sino más propiedad, más regeneración productiva y más libertad para gestionar el paisaje desde abajo.

Cuando el ganado, los herbívoros nativos y los depredadores vuelven a cumplir su rol ecológico, y cuando los dueños del territorio tienen incentivos reales para cuidarlo, el fuego deja de ser una catástrofe inevitable.

Ley sí. Estado sí. Pero también propiedad clara, regeneración productiva y poli-centrismo.

Por Víctor H. Becerra

Presidente de México Libertario y del Partido Libertario Mx. Presidente de la Alianza Libertaria de Iberoamérica. Estudió comunicación política (ITAM). Escribe regularmente en Panampost en español, El Cato y L'Opinione delle Libertà entre otros medios.

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