Una particularidad polaca desconcierta a quienes interpretan los conflictos europeos con categorías del siglo XX. En Polonia, la batalla ya no enfrenta a la derecha con la izquierda. Se libra entre dos derechas. Una soberanista, nacionalista y conservadora. La otra globalista, liberal y cosmopolita. Dos proyectos antagónicos que comparten una convicción: el capitalismo constituye el único horizonte económico imaginable. Donald Tusk representa a esa derecha globalista que ha convertido la cesión de soberanía a Europa en una religión laica. Encarna los intereses de unas élites urbanas y empresariales integradas en las grandes cadenas de valor del capitalismo posnacional. Su patria política no termina en Varsovia. Se prolonga hasta Bruselas, Berlín y Washington.
En el otro extremo se encuentra Ley y Justicia, el partido del gemelo Kaczyński que sobrevivió. Reivindica la vieja nación de siempre, la tradición católica de siempre y la soberanía del Estado. Pero reducir esa derecha soberanista a una simple reacción cultural sería un error. Su proyecto incorpora una dimensión económica: paternalismo estatal, protección de sectores estratégicos y políticas intervencionistas destinadas a conservar el orden tradicional y cristiano. Ambas derechas comparten una hostilidad feroz contra Rusia y el apoyo sin matices a la alianza militar estadounidense. Sus discrepancias se detienen a las puertas de la OTAN. Polonia discute cuánto poder debe ceder a Bruselas, pero en absoluto cuestiona su dependencia militar de Washington.
La izquierda polaca no pinta nada. La única disputa del país, ya se ha dicho, enfrenta a dos derechas: una que reivindica la primacía del Estado y otra que defiende su subordinación jerárquica a las estructuras controladas por la eurocracia bruselense. No se discute la naturaleza del sistema económico, sino quién debe administrarlo. Y acaso ahí resida la gran ironía histórica de nuestro tiempo. Salvadas las distancias, esta Europa decadente del siglo XXI parece condenada a reproducir aquella querella castiza española del XIX entre carlistas e isabelinos. También entonces se enfrentaban dos concepciones opuestas de la sociedad y del mundo: una tradicionalista y otra partidaria del capitalismo individualista. Globalistas contra nacionalistas. Bienvenidos a la nueva lucha de clases.
Publicado originalmente en Libertad Digital: https://www.libertaddigital.com/internacional/europa/2026-11-01/jose-garcia-dominguez-polonia-la-guerra-entre-las-dos-derechas-7485283/
Periodista español, conductor del podcast El buho XXI y tiene un canal de Teoría Económica en Youtube: https://www.youtube.com/@elcanaldegarciadominguez
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