El programa Latinus revela en un reportaje el más reciente escándalo de corrupción en la alcaldía de Monterrey, debido a la existencia del contrato polémico con la empresa Next Energy, cuyo principal objetivo tenía el disminuir los costos de energía eléctrica para el ayuntamiento de Monterrey. Este fue firmado originalmente en el 2020 por más de 7 mil millones de pesos (300,000 USD aproximadamente según el tipo de cambio en esa época) con una duración de 30 años con la finalidad de construir un parque energético que al día de hoy sigue inexistente. El dueño de Next Energy fue detenido debido a sus actos fraudulentos con otros ayuntamientos, añadiendo la exposición de la contralora de Adrián de la Garza como socia de otras de sus compañías.
El caso de corrupción fue muy bien expuesto por Latinus, sin embargo, el actual alcalde de Monterrey no se iba a quedar callado ante lo sucedido, mucho menos cuando el siguiente año serán las elecciones para la gubernatura de Nuevo León. Adrián de la Garza se defiende a sí mismo diciendo que ese contrato tenía buenos propósitos pero que durante la administración anterior de Luis Donaldo Colosio se introdujeron modificaciones al contrato y según su versión, aumentaron los pagos mensuales hasta en un 400%, condonando sanciones pese a incumplimientos. Por otro lado, Colosio tiene que salvar la imagen de su partido para que puedan conservar la gubernatura por otros 6 años, defendiéndose a sí mismo diciendo que al estar en la administración pública no tuvo la facultad de anular el contrato pero si hacerle modificaciones en beneficio de Monterrey, entre esos cambios fue reducir el tiempo del contrato a 10 años y pasar a un costo de casi 5 mil millones de pesos (285,000 USD aproximadamente según el tipo de cambio en esa época) pagando mensualmente a la empresa el doble de lo que ya se pagaba a la CFE por el recibo de luz.
Este tipo de prácticas corruptas en los ayuntamientos son de lo más común que pudiese existir. Adrián hace un contrato fantasma con un conocido suyo prometiendo cierta cantidad excesiva de dinero (proveniente de impuestos, claro está), ese conocido “empresaurio” le brinda cierta porcentaje al político y ambas partes salen ganando. Colosio al ver que existía ese contrato fraudulento hace sus mínimos esfuerzos por anularlo y más bien lo modifica para sacar mayor provecho del mismo, mientras que Adrián al recuperar el ayuntamiento de Monterrey, lo mantiene hasta ser expuesto.
Grupo Reforma el día 20 de febrero decide realizar un debate cara a cara con ambos políticos para que expongan sus versiones de la historia y puedan defenderse, no sólo ante los regios ni los habitantes de Nuevo León, sino a todo mexicano que tiene los ojos puestos en ellos, pero para infortunio de Colosio el resultado fue totalmente lamentable. Durante el enfrentamiento pudimos observar en sus expresiones no verbales reflejo de nerviosismo, así como su carencia para poder llevar a cabo un argumento y su desesperación por protagonizar el debate pensando que todo mundo le creería gracias a su buena oratoria. Le realizaron una pregunta sobre cuántos paneles solares instaló en Monterrey, y su respuesta fue “entregué cuatro mil paneles solares” y después Adrián le pone una trampa diciéndole “pusiste mil paneles solares” a lo que él responde “fueron tres mil al entregar mi administración”. Demostrando que no tiene ni idea de cuántos paneles instalaron ni recordando sus mentiras expuestas en cámara.
Me da lástima que la exposición de Colosio con su pésima preparación para el encuentro, e incluso para ser corrupto, le haya dado puntos a Adrián de la Garza en su carrera a obtener la gubernatura de Nuevo León y regresarle el Estado a un partido que tiene cansado a los ciudadanos con su simple existencia. Esta es la principal razón por la que Colosio no logrará figurar más ante los votantes de Nuevo León, a menos que logre llenar las urnas de adolescentes recién cumplidos su mayoría de edad.
La realidad es que ambos políticos no pueden negar con la verdad de que la corrupción existió, pero si niegan que ellos fueron los culpables, y en vez tomar acciones, ellos buscan limpiar su imagen pues las elecciones para la gubernatura de Nuevo León es el tema principal en su cabeza y esta es una oportunidad perfecta para hacer quedar mal a cualquiera de sus partidos contrincantes. La responsabilidad de lo sucedido no recae en un solo individuo, la incidencia que observamos en este momento es el reflejo de la naturaleza del Estado, donde aquella casta política le roba dinero a sus ciudadanos para después manipularlo a su conveniencia.
Los políticos son parásitos que compiten entre ellos buscando tu aprobación cada tres años, prometiendo acabar con la corrupción y ser diferentes que el resto. Los impuestos son dinero que nos es arrebatado de nuestro trabajo honesto, esfuerzo de cada día, bienes a los que les podemos dar aún mucho mejor uso de los tantos millones perdidos en contratos fantasmas cuyos responsables se gritan ante las cámaras y se abrazan fuera de ellas. Es por ello que te invito a dejar de confiar en políticos y dejar de ser manipulado por sus promesas falsas. Te invito a descubrir la libertad.
